martes, 31 de enero de 2012

A pesar de mi ausencia

Título: A pesar de mi ausencia
Por: Abigail Ruiz Mendoza





                A pesar de  mi ausencia
    Lloro por ti  
 por  la lejanía y mi  ausencia

 lamento no poder  llorar juntos
ayudarte evitando el  desgaste de tus ojos
 aturdidos  entre  espacios  oscuros

estoy a tu lado aun en la distancia
sin  ver te disfruto  al  llorar
acompaño tu  tristeza que meso en mi voz
no puedo limpiar  tus ojos pero si esperar lagrimas
porque  lo gustas expresar y es sano llorar

verte en este momento deseo
entre tus   instantes  de  melancolía
repentinos  e imprudentes a la esperanza
desdichadas  que grietan la alegría

te abrazo entre otros cuerpos
los  míos esperan pacientes a ti
fluyen  al  tiempo  rodeando  gotas saladas
dispersas en nuestra sensible  piel

siento tus ojos húmedos
a los que amo aun en la tristeza
luces  de  un alma real

te acompaño en los segundos
siente el rose del aire
               que son mis manos

percibe el olor fresco entre las tumbas
que entre oscuridad 
                  me encapsulare para alentarte

saborea  la humedad de tu boca
porque es el elíxir de mis labios 
                                que te besan con el viento
recibe  con ternura otros brazos
         e imagina el calor de los míos
             ahora sustituyen           
                              mi ausencia.

Un toque de lujuria

Título: Un toque de lujuria
Por: Stephanie Vázquez






Ella solía decir  que todo estaba bien. Era divertido pretender que era correcto, que tal vez todo saldría bien al final.

Tal vez mi mente ansiaba pensar que esta triste ilusión se tornaría en realidad. 

Los encuentros casuales se volverían eternos, que esta simple aventura tuya acabaría en compromiso.

Me darías un verdadero papel importante en el drama que llamas vida, que dejaría de ser un oyente.

La mentira se convertirá en verdad, la vergüenza en orgullo, la lujuria en amor. Dejar de fingir que no escuche tus gemidos, que no te hice mía más de una vez, que no fue mi nombre el que gritabas.
Y te veo caminar frente a mí, ocultándote tras una fachada de inocencia mientras me seduces en secreto.

Aun recuerdo el primer día en el que todo termino antes de siquiera comenzar. 

Tomaste mi mano con delicadeza, y caminamos hasta quedarnos solos. Me contaste como te sentías sola, como necesitabas tanto de un hombre a tu lado. Nunca espere que yo fuera al que necesitarías, mucho menos al que usarías.

Tus labios rosaron con los míos hasta transformar ese dulce beso en un apasionado arrebato de lujuria. Sin embargo no fue suficiente, y por primera vez toque tu piel, mientras tú desgarrabas la mía. Fue ahí cuando me convertí en un juguete. Uno con el que te entretenías sin descanso, me arrastrabas a la obscuridad para hacerme presa de tu cuerpo.

Besabas mi cuello con desesperación, te acaricie con delicadeza, arrebatabas mi ropa con fiereza, desabrochaba lentamente los botones de tu camiseta. Tus manos quemaban mi piel, las mías tranquilizaban la tuya.

Te hice mía, mientras el viento escuchaba el nombre del que te hacia gritar.  Y aun así estoy aquí resintiendo tu cuerpo. Rogando por volver a tocar tu piel, ansiando penetrarte por última vez. 

-Estoy aquí para ti- solías decir

Uno de los tantos delirios de mi mente perturbada, ya no tenía conciencia solo me guiaba mi libido. Esa necesidad carnal que jamás imagine tener. La mujer que nunca soñé obtener.

Posicionados en un rincón, conteniendo nuestro deseo, acariciando nuestra intimidad. Reías en voz baja, disfrutabas la adrenalina que sentíamos. Te burlabas de mi necesidad, de mi cruel adicción. No aspiramos a más ese día, te hallabas satisfecha a pesar de que yo no lo estaba. 

Nuestro último encuentro antes de declarar un supuesto final.    

Entonces la realidad decidió aparecer, me dijiste adiós con tus acciones y no con palabras, fue la última vez que te consumí.

Puedo confesar que me he enamorado, no de ti sino de tu pecado. De la mentira que vivimos, de lo que acabo antes de siquiera empezar.

Amor, no, tan solo un toque de lujuria.

lunes, 30 de enero de 2012

Sisiliana

Título: Sisiliana
Por: Adrián Favela





La vida es un juego de ajedrez,
intenta en tus propias jugadas no enredarte.
Piensa bien tus movimientos,
que no hay Ctrl-Z para ayudarte.

Dibujo un tablero en papel
una mesa, dos sillas,
las piezas vienen después,
y mi oponente, tú, como siempre.

Hoy mi movimiento está hecho,
con la intencion sola de recuperarte.
Piensa bien, te lo repito,
porque terminarás por descuidarte. 

No te enroques, no te encierres,
abre tu juego sin dejar de protegerte.
No temas a atacarme, a acercarte,
que estoy preparado para responderte.

Todo lo que hago tiene sentido,
que no lo veas, es parte del juego.
Todo lo que hago no es en tu contra,
que lo creas, es natural, no lo niego.

Ya casi acabamos, puedes relajarte.
las piezas habré tardado en arreglarte.
Solo quedan dos palabras en la mesa:

Jaque-mate.

Prepárate, esto es guerra

Título: Prepárate, esto es guerra
Por: John Betancourt





Vi tu sonrisa venir, tu rostro lleno de asuntos de cama, donde no estaba más yo, donde ya no habito, donde ya no me sientes. Te he perdido. Me has olvidado. Dejas toda una catástrofe de sueños rotos sobre mi espalda, sobre lo profundo de mi pecho. Una marcha fúnebre se dibujó en mi rostro, el cadáver perpetuo de tantas noches infinitas, de tantos descontentos. Un nuevo olor es el intruso en el espacio que era mío, viene con su cara de niño sin travesura, con una soga invisible al cuello; su sonrisa un gesto hipócrita, una galante educación de competencia a escondidas, de miradas de rencor, de odio.
Hicieron de mí un montón de añicos, el muerto que apesta a un lado de la cama. Soy la sombra que cubre el sol, los residuos de una noche de alcohol y lujuria.  Me he vuelto tan visceral, de un corazón tan marchito como el triste y denso otoño. Los colores caen uno a uno entre mis manos con sus destellos de poca fe, sin la naturalidad de su encanto.
Esa imagen de parranda es de cada fin de semana, la misma situación que duerme en la rutina y en el tiempo libre aparece.
Tenía que verlo con mis ojos, sufrirlo en carne viva, atravesar ese dolor, porque era la única forma de poder respirar de nuevo, de salir de mi prisión invisible y caminar mis pasos de soldado. Pero tomo mi posición de verdugo, de mercenario, he visto tu cabeza en la palma de mi mano.
En escalas trazo mi plan de revancha, cobrare al mayor de mis deudos todas las sonrisas que me robo, todos mis suspiros vueltos asfixia y mi corazón que late con una nueva cicatriz, tu cicatriz.
La ilusión que hoy nace en tu lecho marchitara por acido de mi voz, mi palabra vuelta arma de guerra. Dispuesto estoy a emprender esta carrera, dejarte igualmente vacío, igualmente incompleto. Ven y dime tus secretos, serán el boomerang que dañara tu cuerpo, tus adentros. Es el momento de mentir, de pelear, de herir, de matar.

Esos días

Título: Esos días
Por: Alexia Arzola





Hay días en los que todo se ve y siente diferente, tan lejano, tan nostálgico, en esos días es en los que más vulnerable me siento, no hay un motivo en especial, pero es como si todo cayera, es ese día del mes en que le recuerdo, en que le lloro, en que lo extraño. Son esos días en los que todo me recuerda a él, una canción, un aroma, una palabra, una sonrisa cálida. 
Es como una triste costumbre, el único día del mes en el que me permito extrañarle, el día en que tropiezo y me quedo sentada en el suelo un momento. Sacar viejas cartas, ver fotos de él, usar su vieja ropa, de alguna manera me reconforta y de otra me destroza.

Hay días en los que quisiera volver en el tiempo, pasar solo un día más con él, juntos y sin nadie más, sonreír como tiene años que no hago, abrazarlo como la última vez que lo vi, escuchar su grave voz dándome consejos sobre la vida, diciendo “Eres sangre de mi sangre, mi primogénita. Te amo hija.”. 
A veces quisiera tener la oportunidad de verle por solo un instante, grabar en mi memoria cada uno de sus rasgos, cada uno de sus gestos, porque en mi mente ya se encuentran solo imágenes borrosas, recuerdos incompletos de él y a veces las fotografías no bastan para recordar.

Hay días en los que olvido quien soy por su ausencia, en los que me siento fría y sola sin él a mi lado, días en los que me vuelvo pequeña y frágil, en los que llorar es mi especialidad. Me gustaría poder olvidarlo en mi debilidad, me gustaría poder recordarlo en mi fragilidad, porque él era mi fuerte, mi seguridad en cada paso, el era mi mundo.
Le odie y le ame al mismo tiempo, por dejarme, por darme la espalda y olvidarme, dejo que el tiempo pasara con su ausencia, prometió recuperarme, darme su mano y protegerme, falsas promesas, se refugió en el lamento y desapareció, se ahogo en su dolor y en el mío, olvido volver por mí, pero hasta el último momento me amo.

Hay días en los que no entiendo lo que paso, no termino de comprender, pero al final siempre recuerdo todo lo que fui para él, como él para mí. Y eso es todo lo que importa. Y vuelvo a ser fuerte y se levantan las barreras, hasta que esos días lleguen nuevamente, y todo caiga de nuevo.

jueves, 26 de enero de 2012

¿Qué si te quiero?

Título: ¿Qué si te quiero?
Por: Griselda Franco Tavares







Te conocí una noche poco común
donde ni tú ni yo eramos los mismos
y sin embargo lo supe
algo me hacía estar segura,
yo debía estar ahí
contigo


Sin duda uno espera
tropezar con la piedra en el camino
pero son siempre  las mismas piedras
y uno empieza odiar caminar siempre la misma senda,
fue entonces que me desvié y tropezamos
si, ese era mi destino


¿Que si eres tú lo que siempre quise?
te quise antes de quererte
y ahora puedo decir que tu amor es mío
soñé besarte ¿y sabes?
son mejores tus besos,
se hace más grato el camino.

Ya no te amo igual

Título: Ya no te amo igual
Por: Cristian Vázquez





Te respondo.

Sabes, no creo que el amor pueda ser siempre igual. Pocas cosas en la vida son estáticas, la muerte es una de ellas; creo que es la única. ¿Qué si no te amo igual? Dudo también que esperes una respuesta; porque tu pregunta no es de duda hacia el amor, es más bien de temor al cambio, el temor más grande y común, el menos justificable.  Buscas seguridad, amor mío. Es como buscar certeza en la tormenta; un camino en el limbo. No, ya no lo hago. Si algo aprendimos de este amor pretérito que hoy dejo atrás es que el desacierto es el mejor maestro y tú y yo hemos vivido en el suelo; en el suelo también se disfruta. La incertidumbre genera mil veces más endorfina que la tranquilidad y eso también es placer. Salir de la crisis y respirar el aire de un beso; limpiar la sangre con el mango de la espada. Tú con la mía, yo con la tuya.

Ha pasado de ser el amor flagelante, permanente y obsesivo (que no creo que se llame amor) a ser esto que no es igual, pero se parece en momentos, que tiene tanto de paz y de quietud que hasta asfixia, pero que da la fuerza para buscar crecer; quizá sea un poco de la quietud a la que siempre temí. El amor no es igual. No es igual porque nada lo es, ¡Nada! Cambias tú y cambio yo al grado que en momentos me cuesta encontrar la razón del porque estoy aquí. Tú quieres vivir en el pasado y yo padezco de amnesia. Dices que no es igual y yo me pregunto, ¿Igual a qué?. No recuerdo muy bien quien era yo, pero recuerdo que te deseaba mucho. Hoy te tengo. Eso no es igual; es… similar.

Hoy te propongo un amor inconsciente. Que no piense en lo que fue ni fantasee con lo que será. Te exhorto a dormir mis ambiciones al grado de desnudarme en sonrisas, te ofrezco no tener miedo a sentarme. No tener miedo a sentirme. Pero no pienses amor; no pienses. Que intentar llevar la mente más allá de la distancia que queda en un abrazo es perder lo poco que tenemos, la seguridad de un momento estático; la seguridad del amor que te tengo.

No; ya no te amo igual. Solo quiero seguir amándote diferente.

martes, 24 de enero de 2012

Corriendo por sanar

Título: Corriendo por sanar
Por: Cindy Campana


Velocidad de furia, coraje y
rencor, lágrimas de dolor,
fuerza de venganza, teniendo
en tu pobre corazón, la mínima
esperanza de odiar a la razón.
Impacto de trueno, sin saber la
causa de tu dolor, sin saber lo
que pasó.

Cuerpo ensangrentado de lo que
contiene tu corazón, cuerpo
cubierto de pequeños diamantes.
Tus ojos cansados sólo observan caras
angustiadas, sólo puedes escuchar
la rápida canción de aquella
loca sirena.

Doctores corriendo sin parar,
en el quirófano todos tratan de salvarte.
De negra a blanca luz atraviesa por tu mente,
loco dilema de tu ser, loco ser corriendo por
el camino del señor, loco corriendo por sanar.

Despiertas sin pensar, milagro del creador
te hacen sin querer, milagro del amor que
ahora inunda a tu hermoso corazón. Extiende tus
alas hacia el cielo por favor y dame tu bendición.

Ayúdame

Título: Ayúdame
Por: Jorge Alberto Rascón Guevara



Tu me dijiste ayudame
yo te dije adiós .
Tu me gritaste ayúdame, yo
te vi con indiferencia
y dije adiós.

Las llantas frenaron,
la carretera cobró su cuota
En sangre.

Mi cabeza gira
pero mis ojos no quieren ver
lo que mi indiferencia ha causado.

Las llantas aceleran y se van
mis piernas aceleran y se van
las lagrimas y la culpa
aceleran,
ellas no se piensan ir.

domingo, 22 de enero de 2012

Esto no es un poema de amor

Título: Esto no es un poema de amor
Por: Abigail Arreola



¿Qué hacer cuando ya no puedes escribir?
cuando tus palabras se acabaron y se cansaron de rimar;
cuando las voces del dolor silenciaron su penar ¿Qué hacer?

¿Qué hacer cuando tus manos se cansaron de buscar?
de buscar cualquier pretexto para volver a comenzar; cuando el ruido del recuerdo despierta tu soñar ¿Qué hacer?

¿Qué hacer, cuando olvidaste sonreír?
cuando tus ojos ya no brillan y tu voz ya no se escucha;
qué hacer cuando eres libre y tus alas no funcionan.

¿Que hacer, qué hacer?
Cuando te hartas de esperar;
cuando te encuentras tan exhausto de querer y de creer.
¿Qué hacer, qué hacer?
Cuando te miro y tienes todo, para que vuelva a caer.

Recordando a mi primer amor

Título: Recordando a mi primer amor
Por: Amanda Rubio



Con las ganas de rebuscar entre el tiempo, me propuse a sacar mis recuerdos de su caja. Mientras miraba viejas cartas, encontré algunas tuyas; las leí con cuidado y lo primero que pensé fue: “que horrible ortografía tenías”.
Fue un momento incomodo, al intentar descubrir lo que intentaste decir en aquellas hojas de papel, cuando hace tanto me parecía claro, ahora solo veía garabatos junto con malos dibujos en las esquinas.
Cuando comprendí lo que decían, dejé de lado la mala calidad de tu letra, la pésima ortografía y el maltrato de las hojas. Pensé en lo tierno que eras, recordé el hecho de que fuiste mi primer amor y supuse que al final, si valieron la pena nuestros momentos.
Después de mi momento de ternura, recapacité el hecho de pensar en ti; tú que ahora solo me molestas, que te enamoras de quien sea y terminas peleándote con todo el mundo.
Pensé mucho, recordé varias cosas y solo me dispuse a hacer una cosa… tomé todo, lo guarde en su caja y lo deje en el mueble a que se empolvara otra vez.

Es lindo recordar, pero también es lindo dejar el pasado en el pasado.

viernes, 20 de enero de 2012

Al final

Título: Al final
Por: Jorge Orlando Ochoa



Al final  nada cambiara,
el sol alumbra la ventana
el gato amanece en la cama,
juega con la luz del muro
ahuyentando  la almohada.

Al final aquí seguirá igual,
el viejo y polvoso carro
al ras de la fría banqueta
espera  arrancar  y acelerar
a la señal de alto nunca respetada.

Al final todo debe continuar,
la ansiosa  marea de las olas
se mueven  al son de la luna
y el helado viento raspa la arena
despidiendo  la madrugada.

Al final  un ciclo se renueva,
nacen  de nuevo los verdes prados
y la blanca mariposa en mi sendero,
son aromas que adornan un camino
quizás uno ya recorrido por ti.

Al final el tiempo entenderá
la firmeza  de cada  amistad,
los  secretos sin misterios,
mi  total y ciega confianza
de cada aliento sin prejuicio.

Al final como sucedió hoy,
el día cancelara otra oportunidad,
la noche bendecirá otro dilema y
alguien intentara dormir sin olvidarme.

Pero al final se que nada cambiara
porque intentare regresar  a mi  lugar…

jueves, 19 de enero de 2012

Si puedes, vete...

Título: Si puedes, vete...
Por: Nicolas Gaona



Observé tu esencia, tu mirada llena de remordimientos, donde el amor ya no figuraba, donde yo me perdía, donde yo ya no estoy. Nos hemos ido. Nos hemos olvidado. Dejaste toda una serie de ilusiones perdidas sobre mi mente, sobre los restos de mi orgullo. Un preludio sádico se dibujó en mi careta, guarde un minuto de silencio por todas las noches que ya no serán, por lo que nos perdimos. La costumbre invasora se apoderó de lo que era nuestro, llegando con su falso rostro de alegría, con una daga de veneno; su falsa humildad, un triste aborto de moral, ética y cinismo.
 
Tu partida me convirtió en un trapo, condenó mi ser a vivir sobre la pestilente esencia de mi orgullo asesinado. Ya no soy el Sol que te cubre, sino la sombra que te idolatra. Amargo, mi presencia me resulta incomoda. Las historias de amor se convierten en intentos de realismo mal enfocado.
 
Ese rostro sonriente no vuelve, mientras la cordura duerme los vicios dominan.
 
Quizás tenia que pasar, sentir el ardor por mis venas, caí porque era la única forma de salir avante. Ahora soy lo que fui antes de ti, un despojo y nada mas.
 
No te sientas culpable, ambos morimos, nos preocupamos por escribir la historia pero nunca planeamos un final decente.
Las palabras que hoy brotan desde mis adentros no son reclamos sino desahogo, dejémosle todo al tiempo, en su manos esta el marchitarnos o el encontrar felicidad.
 
Mi armadura esta desactivada, puedes salir. Dispuesto me encuentro a esperar, olvidar tu piel, tus labios, tu pureza. Olvidarte por completo. Sólo ven y dime que ya no volverás, que no trataras de tomarme de nuevo, que tu mirada no volverá a violar la mía.
 
 
Sólo dime que ya no me amas, apaga la luz y deja la puerta abierta.

Mademoiselle, excuse moi

Título: Mademoiselle, excuse moi
Por: Jack Vane



Que tenemos si no una flor,
una flor que terminara marchita,
marchita esta mademoiselle inspiración
y la razón murió con la auto-critica.
 
 
razón le das al corazón
juzgando a los sentidos
que viven en mi canción
rezábamos a gritos
 
 
anacrónico y prohibido, creo que lo llaman amor.

miércoles, 18 de enero de 2012

Up with the Birds

Título: Up with the birds
Por: María José Olvera Cañez



Hacía ya rato que las lágrimas habían dejado de caer. Ya era hora. El dolor seguía ahí, pero quería tener la vista despejada para poder apreciar el hermoso paisaje que había frente a ella, que no tardaría en esconderse.
Puesta de sol. Por más cliché que sonara, esa era su hora favorita del día. No era sólo la hermosa mezcla de distintos tonos anaranjados y rosas, o la forma en la que se veía el mar; le gustaba ver cómo a esa hora del día todos los pájaros se reunían en un alambre para platicar entre ellas todo lo que les pasó en el día, para luego irse a dormir.
Se dejó a sí misma perderse en el paisaje, hasta que por un momento, casi olvidaba sus desgracias. Decepción. Porque cuando quieres demasiado a alguien es casi imposible no hacerse ilusiones, es imposible no esperar más. Y no lograba entender como de tenerlo todo, de la nada había pasado a perderlo. Y ahora se sentía avergonzada de sí misma, por tener esperanzas de que eso bueno iba a estar ahí para siempre, de que todo se iba a quedar igual. Ella había escuchado que arriesgarlo todo valdría la pena, pero al final no había servido de mucho, solo termino perdiendo toda la calma con la que vivió por tanto tiempo. Aún así no se arrepentía, al menos no por complete.
                                              The birds they sang, break of day
                                                 'Start again' I hear them say
                                                It's so hard to just walk away

Los recuerdos de todo lo sucedido llegaban a su mente, y ella volvió a caer en el llanto. Entre los cantos de los pájaros pudo escuchar que estaba bien, que lo sacara todo de una buena vez.

                                                      The birds they sang, all a choir
                                                         'Start again', a little higher
                                                       It?s a spark in a sea of grey

“Empieza de Nuevo”, alcanzó a escuchar, y no sabía cuál idea era más descabellada, el pensar que unas aves le estaban dando consejos, o la idea en sí de irse lejos. Pero qué mas daba, si ya no tenía nada a qué aferrarse.

                                                The sky is blue, dream that lie 'til it's true
                                                     Then taking back the punch I threw
                                               My arms turn wings oh those clumsy things
                                                    Send me up to that wonderful world
                                                       And then I´m up with the birds

Se quedó perdida en el momento, y hasta llegó a envidiar a los otros seres de la naturaleza; las aves volando lo mas lejos posible de la tierra, delfines a lo lejos, teniendo todo el inmenso mar para nadar. Empezar de nuevo. Poco a poco la idea iba sonando menos loca. ¿Qué tenía para perder? Nada. ¿Qué tenía para ganar? El mundo entero, si se lo proponía.
                                               Send me up to that wonderful world                                                      And then I´m up with the birds
No quería sonar cobarde, como si estuviera huyendo. Simplemente ya no encontraba nada para sí misma que le la hiciera quedarse. Se iba por ella, como lo debió hacer desde hace mucho tiempo, tomar decisiones sin dejar que otras personas influyeran.

La decisión estaba tomada, y como despedida recorrió toda la ciudad en la que había crecido. Extrañaría el mar, extrañaría el parque, extrañaría a la gente. Pero ¿qué importaba? Tenía el mundo entero  para ella. Seguro encontraría muchos otros mares, otros parques, vería nuevos atardeceres, diferentes, pero hermosos; y conocería muchísimas personas nuevas. Nuevos recuerdos. Eso era lo que le hacía falta. Basta de pérdidas, o de vanos intentos de recuperarlo todo. Era hora de salir adelante, y encontrar gente nueva, y quizá, si tenía suerte, en medio de todo eso se encontraría a sí misma.
Adiós. Una palabra o acción que había tocado presenciar muchas veces, pero nunca le había tocado hacerlo ella. Era más difícil de lo que esperaba, pero la decisión ya estaba tomada.

Llegó a su casa y empezó a empacar sus cosas. No empacó demasiado, solo lo esencial: ropa, una que otra foto, música y dinero, todos los ahorros de su corta vida que nunca gastó, ya que prefería dejarlo para una emergencia.
Ésta parecía ser la emergencia.
Llegó su mamá y al ver la maleta pregunto extrañada: “¿Piensas ir a algún lado?” La vio como intentando detenerla, pero al ver la decisión en los ojos de su hija supo que no podría interferir. Su pequeña niña. Pero tenía que afrontar la realidad, 19 años, puede que fuera joven, pero ya no era una niña. Tendría que dejarla ir.
                                 Might have to go where they don´t know my name                                        Float all over the world just to see her again

Empezar de Nuevo. Donde nadie supiera de ella y de su pasado. Ella pensaba viajar por el mundo con tal de poder encontrar paz en su corazón de nuevo.
                                                   But I won´t show or feel any pain                                   Even though all my armor might rust in the rain
Le echó una  última mirada a su ciudad y luego entró al tren. Mientras cruzaban la salida sintió un pequeño dolor dentro de ella, pero ya no había vuelta atrás. Sabía que le iba a volver a sufrir dolores a donde sea que fuera, pero eso no le importaba mientras fueran nuevos.

                                                        A simple plot, but I know one day                                                         Good things are coming our way
Al pasar las horas el tren estaba callado, la gente se había quedado dormida, pero ella no podía entender el por qué. Ella no había podido conciliar el sueño entre tantos paisajes y lugares nuevos. Estaba emocionada. Estaba tomando las riendas de su vida, y tomando sus propias decisiones, y lo estaba disfrutando. Estaba probando la libertad. Y así, mientras imaginaba su vida nueva, volvió a reír, y sintió como si hubieran pasado siglos desde la última vez que lo hiso, pero nada de eso importaba ya.
                                            A simple plot, but I know one day                                              Good things are coming our way



Historia basada en la canción UP WITH THE BIRDS de COLDPLAY.

lunes, 16 de enero de 2012

Carta a un danzante II

Título: Carta a un danzante II
Por: Mariana Zérega



Siempre es lo mismo. ¿Es acaso cobardía? Jamás te podré comprender. Eres tan igual a mí, que resultamos siendo demasiado diferentes.
 
Siempre, siempre me dejas con tantas dudas en la cabeza, tantas sospechas,  el corazón intrigado e incluso lágrimas de desesperación a punto de caer por mis ojos. ¿Qué te hace ser así? ¿Acaso eres tú el temido Karma? Siempre me haces sufrir demasiado, me dejas con tantas inseguridades, tantas preguntas en mi mente, que a veces dudo si lo que imagino en realidad es lo que iba a suceder.
 
Siempre me haces sufrir lo que sé que hice sufrir a otras personas. Siempre te hago sufrir lo que tú me haces sufrir a mí.
 
¿Qué hubiera pasado entonces? Si hubiéramos continuado nuestro camino, si jamás nos hubiésemos encontrado contratiempos; si no nos hubiéramos separado, si aunque te seguí por unos instantes; al continuar mi destino tú no me seguiste. Si me hubieras acompañado en mi camino, como tantas otras veces lo has hecho.
 
Pero, aquellas veces aunque aparentabas seguridad, he notado que titubeabas, que algo me querías decir o que algo querías hacer que no lo lograbas, no encontrabas el valor o no conseguías continuar. Yo sé que era, más no me atrevo a confesártelo, tú sabes que entre ambos creamos una guerra de orgullo más grande que dos emperadores que presumen de sus riquezas.
 
Descifrar tu pensamiento, es más confuso que seguir las gotas que deja una ola después de haber roto su trayecto sobre una piedra. Descifrar tu pensamiento a la vez es demasiado fácil, porque si lo pensamos bien, tú y yo somos demasiado parecidos.
 
¿Por qué me dejaste sola aquella mañana? ¿Por qué no te atreviste a partir conmigo? Me dejaste demasiado decepcionada, demasiado intranquila, me dejaste abatida y sola en el asiento de un camión.
 
Pero es que es imposible, jamás podré verte a la cara y no ceder ante ti, jamás podré resistirme a tu encanto y tu picardía, por eso te evito tanto. Así como te conozco lo suficientemente bien para saber que por el mismo motivo son pocas las veces que me miras a los ojos, que hay días que no te apareces y sacas astutas excusas que con tus artimañas hacen que pases ileso a las consecuencias de la irresponsabilidad.
 
Y lo reitero como otras veces, no es amor el que sentimos. Es el deseo de tenernos el uno al otro, es la ambición de querer resultar ganadores de esta competencia. Es la adicción que tenemos de recolectar almas. Es el anhelo de tener ese corazón, que tanto uno como el otro desea, ese corazón altanero y caprichoso que tenemos. La manía de siempre querer tener lo imposible, nuestro afán de resultar gloriosos del reto.
 
No podemos mantenernos enteros mientras estemos juntos, porque caemos presos de nuestros juegos, porque somos esclavos de nuestros deseos, porque no podemos estar tan próximos porque tarde o temprano uno de los dos caería rendido. Y tú jamás aceptarías una segunda derrota.

Ese blanco enfermizo no es el color perteneciente a mis manos

Título: Ese blanco enfermizo no es el color perteneciente a mis manos
Por: Zyanya Tanahara



Ese blanco enfermizo no es el color perteneciente a mis manos.En vano trato de olvidar la gelidez del ambiente, estrechando mi cuerpo contra si mismo, intentando conservar, impedir el escape del poco calor que reside en mi.
Mis ojos se posan en mis manos, “Aún sangre corre por ahí, ¿cierto?”.
Frotándolas entre si, la viveza no regresa a ellas. Lo único que queda tras cada movimiento es un pequeño recuerdo que queda flotando a mi alrededor, recuerdo de la punzada de dolor que el frio inflingió, agravado ante el desafio sostenido. Entonces, al parar, el viento helado corre entre mis dedos en contra de las súplicas de piedad, de una tregua de paz, robando la movilidad lentamente para impedir un nuevo desafio, gustoso de la tortura inaudible ante mi promesa de no ofrendarle a él, mi verdugo, los aullidos desbordantes de dolor e impotencia. A su merced, rendirse a su voluntad y no resistir sólo queda por hacer.
El único arropo de mi cuerpo es el alma, y la verguenza por esto habia cesado de ruborizar mis mejillas, que se pintaban ahora de una palidez mortal, al observar que las altas, oscuras figuras que pasaban a una vertiginosa velocidad, ondeando sus cabellos al son del viento, veian a través de mi, quizá percatándose levemente del hundimiento de la nieve donde me encontraba, o del pequeño desbalance en el seguimiento de los colores de la pared contra la que me estrechaba.
Pronto seré uno con el blancor, y la molestia de la única parte de mi cuerpo que aún tiene sensibilidad, las manos, desaparecerá por completo. Cierro mis ojos para disfrutar de la perspectiva, despidiendome del único escenario que jámas conocí, mi lugar de nacimiento y perdición. Adiós.
Extrañamente siento la sangre agolparse a mi costado, despertando de su estado inanimado.
“¿Qué es esto?”
Rindiendome a la curiosidad, la visión capta el reflejo de la figura desnuda de una gentil dama.
Atrapa mi atención una bella cabellera tan dorada que los rayos del sol envidiarian por su brillo. El roce de sus senos brinda un cierto sentimiento confortante, placentero, que me incita a recorror el contorno de su cuerpo con mi mano, gracias a la movilidad recien recuperada. Su piel tersa al tacto, rojiza por el rápido fluir de su sangre. Las suaves ondas creadas por la marea celarian su figura sin dudar. Al contacto, un radiante rostro se levanta de mi pecho, volteando su cara hacia mi. Sus ojos profundos, de un límpido azul danzante, dirigen una mirada que resulta traviesa, con una pizca sensual y seductora.
Su boca de rosa deja entrever unos dientes aperlados, que juguetonamente muerden los labios carmin que la adornan.  Con esfuerzo vuelvo en mi, con la conciencia de los minutos que silenciosamente corrieron, traicioneros, que me permitieron permanecer en trance consagrandome solamente a la contemplación de ella.
Pícara se levanta con fluidez, grácil, exponiendome toda su hermosa desnudez, presumiendo como todos los detalles de su cuerpo estan hechos para ensalzarla, combinando con la sensación dada por su cabello. Mis pensamientos se nublan al verla, ella es una delicia para la imaginación, delicada y deseable.
Un dejo de familiaridad hace que mi rostro se ensombrezca. Con una cascada de recuerdos, la memoria del nombre de una amante tiempo atrás conocida, siempre pronunciado con fervor entre gritos de excitación, vuelve, resuena con claridad en el vacío de mi mente: Ilusión es el nombre del que ella es dueña.
Ese cuerpo que me perteneció en su totalidad, sometido a mi caprichosa voluntad, al manejo de mis manos, respondiendo a mis dedos y mi boca, aquel que me cautivó, ayudando a paliar lo glacial del ambiente y a alargar mi existencia un poco más, manteniendo el calor entre los dos. Ese mismo que me abandonó sin siquiera decir adiós.
Entonces, me dirige una mirada de complicidad, adivinando mis pensamientos, con una sonrisa amplia, perversa sin duda, adornando su rostro. ¿Cómo ha osado aparecer nuevamente?.
En ese momento caigo en cuenta de que el sabor de su calidez se habia ido diluyendo con lentitud partiendo del momento en que se incorporó. Ahora todo mi cuerpo es dueño de la sensibilidad,  mis vellos se erizan por el nuevo dolor inflingido a todo mi ser, por ese frio desconocido a tal magnitud, que arrecia aún más duramente que antes, o al menos así lo parece, gracias al mundo de posibilidades por ella mostrado, a ese mortal elixir confortante.
 “¿Acaso no hay un límite para el dolor? Todo momento es bueno para sentirlo”
Resuena una risa cristalina proveniente de ella mientras mi interior se debate, interrumpiendo el hilo de  mis pensamientos. Da un paso, tratando de acercarse más, ante mi sorpresa. Roza mi cuerpo, haciendo bullir la sagre donde sea que ella toca. Mi mano se desliza, planeando rendir su fuerza, y someterse a la nueva tortura, cual masoquista sin remedio, mas se topa con un objeto extraño, oblongo y afilado. Cauteloso, mi puño se cierra sobre él, y con esta simple acción sin fuerza desmenzurada, empieza a correr un río purpuréo que acentúa el blancor alrededor.
Su cara solamente palideció con un mudo horror cuando repetidas veces lo estrellé contra su cabeza. Esa expresión perduró en su rostro un instante, dando paso luego a una mirada de tierna compresión, que permaneció en ella mientras su vida se extinguia.
Las figuras siguen pasando sin atenuar su velocidad.
Sus brazos rodean mi cuello, compartimos el mismo calor, pero ella está inerte. Lentamente, ambos nos fundimos con el cuadro pintado alrededor, adquiriendo sus características. Jamás comprendí su existencia, pero el peso en mis hombros se nulificó, mientras esperaba suavemente a ser uno con el ambiente.

domingo, 15 de enero de 2012

Preludio


Pasan las horas, el dolor hace reposo en la cúspide de mis uñas.
Sigue su curso el cauce de agua amarga a través de mi cuerpo,
me adentro en el mar de mi agonía, mi muerte efímera,
mi muerte bendita.

Lugar donde hay peces muertos en el débil fondo de mis palabras,
burdas y muy bulliciosas.

Espero… una mano amiga, un destino incierto.
Nada que temer, nada que dudar.

Recuerdos de un año no muy lejano,
Septiembre, me tomaste por sorpresa.

Un tiempo sobre nosotros, viviré, lo sé, por ti.
Lejos de ti, moriré, lo sé.

Moldeare el dolor a la rutina, a las cosas del diario.
Nada importara.
Hare de mis sonrisas un desfile galante, la  marcha de mis caballos fantasmas.
Nada tengo que decir, este infierno es un decir.

John Betancourt.

sábado, 14 de enero de 2012

Sin resplandor


Esta bien, no mas soles, no mas estrellas, no mas resplandores cortesía de tus ojos.
Tus ojos negros que una vez estallaron sobre mí. Quebraron los míos dejándome ciega ante ti. Creaste un hoyo negro espacial dentro de mí, difícil de definir, difícil de esconder. Sin alejarme lo más posible, sigo aquí esperando por ti aunque ahora solo haya luna sin estrellas.
Luna sin estrellas, cielos sin soles. ¿Que clase de sentidos son estos? Me voy sin irme. Mi cuerpo sigue aquí, mi alma esta flotando, buscando algún lugar donde pueda brillar otra vez, como lo solía hacer antes de que opacaras mi sol.
No hay conexión, no hay manera de caminar sobre las grietas lisas de tu piel otra vez. Todo se diluyo, todo se escurrió.
El único tiempo que pude estar contigo lo perdí, y aun así, sin haberte hecho daño me opacaste, tropezaste conmigo y ni cuenta te diste.
¡Que más da! Todo esta oscuro, no te veo mas. No esta ni la chispa que hizo estallar tus ojos negros sobre mí.
17 de Diciembre 2011 3:11
 KarluckJean

viernes, 13 de enero de 2012

Hoy -Delirios de un amor cambiante-

Titulo: Hoy -Delirios de un amor cambiante-
Por: Cristian Vazquez



Hoy de nuevo no encontré palabras para decir lo que siento por ti y las metáforas durmieron esperando el roce de tus manos con la piel de mi inconciencia. Esta noche tu rostro estuvo en la punta de mis labios, se ahogó todo intento de coherencia en medio de tu respingada nariz y el sutil marrón de tus ojos que envolvieron lo que por mucho tiempo fue rutinario; el ciclo de dar y recibir un poco de la estabilidad que nos faltaba, en roces físico-mentales.
 
La necesidad no es hoy el motor de las palabras que salen de mis dedos tomando aire tras la asfixia padecida entre la lujuria y la tortura de observarte 4 horas a la semana; la falta de aire provocada por tocarte sólo cuando el cuerpo lo pide, de no entrar por el espacio de tu oreja y la cavidad visual para bailar entre tu corazón y misterios, de arroparse entre tu pecho y ombligo, de deslizarse en tu cabello. Hace mucho que las palabras dejaron de verte como un parque recreativo para formase y reformarse y te emplearon cual modelo para plasmar un surrealismo confuso y pseudo artístico; incomprensible. 
 
Sin embargo hoy han vuelto a desear desnudar mi recuerdo y darle forma en papel para producir el placer que el cuerpo me niega al pensarte, un placer que extravié entre el tiempo de una relación longeva, en algún rincón de la memoria del alma olvidadiza. Ha cambiado bastante mi concepción de la pluma y del amor desde que el vicio de dibujarte con el abecedario quedara sustituido por el de descubrir la forma de amarrarme a mí; hoy siento que he logrado encontrar la manera de fundir las palabras a tu nombre entre las siete letras que te conforman -mi piedra filosofal, quizá- y los mil recuerdos que te hacen mía. No sé si la volatilidad de mi fe provoque perderte en medio de este cuaderno, pero sé que la sustancia que produce la tinta cuando baila con el ritmo de tu voz y el vaivén de tu cuerpo harán encontrar la fuerza para llegar al punto final con la seguridad de haber encontrado de nuevo la el recurso exacto con el cual llegar a la cima de la metamorfosis de este sentimiento que hoy está en una etapa de mayor autodescubrimiento.
 
Hoy he decidido ahogar mis penas en la humedad de tus lagrimas que padecen de abundancia y armarme de la intensidad de la fe que jamás has dejado de sentir en mí, escudándome en el amor que te tengo y las palabras que brotan con una facilidad sin precedentes entre el lienzo de este amor impredecible. Porque esta noche  estoy aquí despejando un poco más de la interminable ecuación del tú más el yo entre el tiempo, que siempre se me suele complicar a la hora de acercarse la maldita división. Quizá basten un par de palabras para responder el sin fin de cuentas frustradas que he intentado y que hoy se vuelven más sencillas con el ábaco que brota de lo más profundo de este somnoliento corazón.
 
Hoy las palabras querían bailar con tu mirada y terminaron empujando a un par de escurridizas perdidas. Algo como un 'te amo' quisieron decir con todo esto. Así que valga la redundancia; te amo. 
 
A veces también,  "te escribo".

miércoles, 11 de enero de 2012

Demasiado sola para estar bien

Titulo: Demasiado sola para estar bien
Por: Mayren Castillo


Demasiadas memorias rondando mi fragilidad, danzando descaradamente sobre mi calma y atacando mi aparente pacifismo.

Demasiados días esperando la llegada del milagro en el que jamas creí, tan absurdo como mis ilusiones y tan irónico como mis palabras.

Demasiadas gotas de deseo empapando mi sensatez, recorriendo mis miedos y descifrando mis dudas.

Demasiadas ganas de tenerte a mi lado, compartiendo un mismo aire, tan silencioso como mi sentir pero tan lleno como mi mirada.

Demasiados muros obstruyendo mi horizonte, sofocando mi voz que se desgarra en cada grito, aprisionando mis labios para no pronunciar tu nombre.

Demasiado vacía, para seguir escribiendo.

- Mayren Castillo

martes, 10 de enero de 2012

La soledad de mi pluma

Título: La soledad de mi pluma
Por: Abigail Ruiz Mendoza


Mis dedos no quieren escribir
no quieren despegarse de ti

mi lápiz sigue abandonado entre hojas blancas
blancas y desnudas tiemblan de frio
entre llantos por  mi ausencia
ausencia eterna sin regreso cercano

sólo volteo a verlas más no las consuelo
son una orquesta que esperan a su director
 Perdido entre una nota que lo enamoró.

lunes, 9 de enero de 2012

Esquinas de fantasías, desnudas

Título: Esquinas de fantasías, desnudas
Por: Yolanda M. Splendiani


Préstame un pincel, tu rostro, tu miel.
Cómprame un estándar, donde nos podamos
encontrar.
 
Acompáñame a andar en un lugar sin final,
a orillas del mar, playa y felicidad.
 
Vámonos a esquinas de fantasías,
Para besarnos las alegrías.
 
 
Vayamos por un lado frío, donde el
calor sea tan humano, que cualquiera
buscaría tener nuestra presencia.

domingo, 8 de enero de 2012

Delirio Demoniaco

Título: Delirio Demoniaco
Por: Jack Vane



Entre delirios de escaleras
que suben, bajan
pero no se encuentran,
me llevé mi alma de bandera,

mientras jugaba cartas
le aposté tu botas a satán,
dos jugadas de credo infernal,
el partiendo la baraja y yo fingiendo saber jugar.

Un par de días después,
tres resacas y algo más.
me encuentro besando algún pez
en la parte trasera de el viejo bar.

Cansado de perder te digo "no me volverás a ver jugando",
ni me sentaré a la mesa del diablo con una puta a cada lado.

¿Todavía quieres saber quien ganó?

Lamentación

Título: Lamentación
Por: Daniel A. Rascon



1)
Hoy estoy de vuelta
Viví mil experiencias con una dama
Y hoy mi mente lo niega.
 
2)
Estoy de vuelta, sin embargo mi esencia
Esta muerta.
Yo vi otros cielos y probé otros frutos
¿Cómo llegue de nuevo al infierno?
 
3)
Ella me pidió borrar mi presencia
¿Quizás por ello regrese a esta tierra?
Parece ser que mis caricias y palabras dañaron
Y es por eso que del cielo Salí estrellado
A las tinieblas.

viernes, 6 de enero de 2012

Antes del amanecer

Título: Antes del amanecer
Por: Ilse McCarthy Estavillo


Antes del amanecer quiero atar mis miedos a la luna para que le den la vuelta al mundo y se consuman con el pasar de los kilómetros. Despertar con la certeza de vivir en libertad, poner el pie derecho sobre el frío suelo y no temer que el monstruo que descansa debajo de la cama me tome los tobillos.

Antes del amanecer quiero contarle un secreto a cada estrella para desencadenar mis alas y volar sin miedo a ser descubierta, para levantarme de la cama sin palabras atadas a la garganta, sin frases ocultas bajo mi lengua, sin mascaras escondidas entre mi pijama.

Antes del amanecer quiero regalarle a la obscuridad mis pesadillas, que las consuma, que se atragante de ellas, que ensordezca entre los gritos que ahogue aquellas noches, que recorran su rostro mil gotas de frustración por no poder correr cuando la muerte te persigue, por no poder escapar cuando el miedo te sonríe.

Antes del amanecer quiero escribirle un par de cartas a mi orgullo, aprovechar que duerme para mentarle la madre sin sufrir sus espesas miradas. Abofetearlo con palabras que hieran su insípido corazón y sobretodo desatarme de esta angustia que me dice sin cuidado que he de dormir con él el resto de mis decadas, que solo su abrazo me abrigara entre las heladas cobijas.

Antes del amanecer quiero respirar el silencio de un mundo que duerme, sujetarme a la nada que provoca el vacio insonoro, sentirme única en esta sociedad que al amanecer se enciende, que con la llegada del sol comienza a trabajar llevándose la plenitud de la calma, de esta comunidad que amenaza en cada paso con colapsar y llevarse mis noches.

Antes del amanecer quiero recordar. Tan solo por torturarme en la penumbra, por llorar junto a las tinieblas, por sonreír junto al frio de la madrugada, por relatar mi historia a los faroles encendidos de mi calle.

Antes del amanecer quiero sonreir, llorar, soñar & si corro con suerte...dormir.

jueves, 5 de enero de 2012

La política en una frase

Título: La política en una frase
Por: Victor Alcocer 


 
LAS PROMESAS QUE HICIERON AYER LOS POLITICOS SON LOS IMPUESTOS DE HOY
 
WILLIAM L. MACKENZIE KING
Político Canadiense
 
 
Las Causas
El 1ro de enero de 1962 entro en vigor la Ley de Ingresos anual, la cual dio a luz un nuevo impuesto que se aplicaría, según el entonces presidente de Mexico Adolfo Lopez Mateos,  con motivo de los Juegos Olímpicos de 1968. Lo curioso del asunto es que Mexico apenas se preparaba para postularse como candidato para los juegos olímpicos que se llevarían 6 años después.
En ese mismo año Mexico D.F. fue elegido como candidato para la sede para los Juegos Olímpicos de 1968. El país estaba de fiesta, celebrando con altas expectativas y fantasías de como seria la gran fiesta deportiva. El primer “golpe de realismo” fue el 28 de diciembre del 62 cuando entro en vigor el dichoso impuesto que duraría casi medio siglo. En el 63 se anuncia que efectivamente, Mexico seria anfitrión de los Juegos Olímpicos.
Ciertamente las Olimpiadas del 68 fueron de gran controversia; tanto deportiva como política. Se batieron varias marcas, los deportistas afroamericanos le recordaron al mundo que había una lucha racial sin cuartel en Estados Unidos; Mexico no se quedo atrás con la famosa Masacre de Tlatelolco.
Pasaron las Olimpiadas; se fueron los atletas, los reporteros y las multitudes y Mexico volvió a la normalidad tras quince días de festejo deportivo desenfrenado, pero ¿a que costo? las cifras oficiales del Comité Organizador nos dicen que le costo a los mexicanos $710,100,000. La cantidad se recupero rápidamente gracias al nuevo impuesto, que no solo pago las Olimpiadas, sino también varias obras publicas ya que lo recaudado por la Tenencia Vehicular asciende a dos mil 198 millones 800 mil pesos.
El Efecto
En la década de los sesentas el presidente Lopez Mateos, bajo pretexto de financiar los juegos olímpicos, creo un impuesto por tener coche, aunque suene ridículo en nuestro país es algo del diario. Y aunque tomando en cuenta que el 90% de los mexicanos vive fuera de la ley, ósea que no paga la dichosa tenencia vehicular, ya se ha vuelto ridículo el hecho de que sigamos pagando un impuesto de 43 años de antigüedad.
Desde hace unos años se ha estado trabajando en una reforma que permita eliminar este “Impuesto Corrupto” llamado así por el senador Jose Luis Lobato Campos de Convergencia quien ademas es autor de la iniciativa que intenta dejar en desuso la tenencia. Aun con el esfuerzo de varios senadores y diputados al pueblo no le queda otra que sentarse a esperar al 2012 que es cuando se le pretende dar solución al problema, solo esperemos que a quien quiera que sea nuestro nuevo presidente no se le olvide.
Ayer Lopez Mateos prometio unas Olimpiadas; hoy la tenemos la tenencia.

miércoles, 4 de enero de 2012

No me dejes por miedo

Título: No me dejes por miedo
Por: Luis Alfonso Angulo Segura



Déjame,
te lo suplico, te lo ruego.
Déjame por capricho,
por ocio,
por tedio,
pero no me dejes por miedo.
 
Déjame porque el viento movió la nube
porque es primavera y vendrá el verano,
por que ya pasa de medianoche,
pero no me dejes por miedo.
 
Déjame por justicia,
por castigo,
por protesta,
pero no me dejes por miedo.
 
Déjame porque hubo sol,
porque aún siendo de día había luna,
porque se apagó una estrella,
pero no me dejes por miedo.
 
Déjame porque te canso,
te fastidio, te aburro, te molesto,
porque soy necio y terco
por indiferente y tibio
pero no me dejes por miedo.
 
Déjame porque quieres dejarme
pero no me dejes por miedo.
Pues si te carcome el miedo,
no hace falta que me dejes.
¡Déjame tu miedo,
y vete!